Zaragoza, España. La Policía Nacional española asestó un nuevo golpe a las bandas juveniles organizadas tras la detención de doce presuntos integrantes de la organización Dominican Don’t Play (DDP), una de las estructuras criminales de origen latino con mayor presencia en varias ciudades españolas. Los arrestados están acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, usurpación de inmuebles y defraudación de fluido eléctrico.
Según las autoridades, la operación fue desarrollada en Zaragoza luego de varios meses de investigación por parte de unidades especializadas en la lucha contra grupos juveniles violentos. Los agentes detectaron un incremento significativo de la actividad de esta facción, conocida dentro de la organización como un “coro”, principalmente en los distritos de Delicias y San José, donde había logrado aumentar su número de integrantes y su influencia entre jóvenes de la zona.
Las investigaciones revelaron que el grupo mantenía una estructura interna organizada y jerarquizada, con distribución de funciones entre sus miembros. De acuerdo con la Policía, la principal fuente de financiamiento de la organización provenía del tráfico de drogas a pequeña escala y de diversos delitos contra la propiedad, actividades que permitían sostener la expansión de la banda en la ciudad.
Durante los registros realizados en varias viviendas, las fuerzas de seguridad incautaron armas blancas, un arma simulada de características similares a un fusil, sustancias estupefacientes, balanzas de precisión, dispositivos electrónicos y elementos identificativos de la organización, incluyendo las tradicionales bandanas utilizadas por sus integrantes.
Las autoridades españolas señalaron además que este grupo estaba involucrado en enfrentamientos con otras bandas rivales presentes en territorio español, entre ellas los Trinitarios y los Black Panther, organizaciones que en los últimos años han protagonizado numerosos episodios de violencia en distintas ciudades del país.
Como resultado de la operación, siete de los doce detenidos fueron enviados a prisión provisional por orden judicial, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de las actividades criminales desarrolladas por la organización y la posible participación de otros implicados. La Policía no descarta nuevas detenciones en las próximas semanas.
La operación representa uno de los golpes más importantes contra los Dominican Don’t Play en España durante 2026 y forma parte de una estrategia más amplia de las autoridades para combatir el crecimiento de las bandas juveniles organizadas, consideradas una de las principales preocupaciones en materia de seguridad ciudadana en varias regiones del país.




