Washington. El Banco Mundial redujo este jueves sus previsiones de crecimiento económico mundial para 2026, advirtiendo que la economía global atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la pandemia de COVID-19. La institución proyecta ahora un crecimiento de apenas 2.5 %, afectado principalmente por las consecuencias de la crisis en Oriente Medio y el incremento de los precios energéticos.
Según el informe, la prolongación de las tensiones geopolíticas ha provocado un fuerte aumento en los costos del petróleo y los fertilizantes, generando nuevas presiones inflacionarias sobre las economías desarrolladas y emergentes. Los expertos advierten que una profundización del conflicto podría reducir el crecimiento mundial hasta un preocupante 1.3 %.
El organismo internacional señaló que las naciones en desarrollo serán las más afectadas por esta desaceleración, debido a su dependencia de las importaciones energéticas y al aumento de los costos financieros. Asimismo, alertó sobre el incremento de la deuda pública y la reducción de las inversiones productivas en varias regiones del mundo.
Pese al panorama desafiante, el Banco Mundial considera que sectores como la inteligencia artificial, las energías renovables y la integración comercial regional podrían convertirse en motores de recuperación durante los próximos años.




